6 HAMBURGUESAS IMPERDIBLES EN MEDELLIN...
6 HAMBURGUESAS IMPERDIBLES EN MEDELLIN...
Si tienes tu propio listado, te invito a compartirlo en los comentarios. Dale ME GUSTA y Compártelo.
1. Juicy Lucy
tel: (034) 312-8702
Carrera 37 no. 8a-32
2. Barbacoa.
tel: (034) 302-4895
Carrera 44A sur no. 30sur - 23
3. Chef burger.
tel: (034) 311-9097
Calle 11A N 42 - 05
4. The Grill Station.
tel: (034) 412-8021
Circular 76 # 73 B - 17 (2 parque Laureles)
5. Burger Factory.
tel: (034) 386-1958
DIRECCION: Indiana Mall, Alto de las Palmas.
6. West 49ers.
tel: (034) 386-1300
Indiana Mall, Alto de Las Palmas.
Un MERENGUE de la Repostería EL PORTAL
Para recordar lo dulce de la vida. Su ligero
sabor anisado me permite escuchar la voz de mi madre, cuando susurraba a
mi oído todo el amor que sentía por mi. Cierro los ojos y dejo que su
quebradiza estructura envuelva mi lengua y mi corazón con sus delicadas
caricias... Gracias Mamá por tus besos de Merengue!!!
Las ALITAS PICANTES de FIRE HOUSE
Las ALITAS PICANTES de FIRE HOUSE Medellín,
son realmente muy buenas. Grandes y jugosas. Generosamente bañadas en
salsa. Quiero volver una y otra vez.
VALOR por 6 alitas: $ 10mil. tel: (034) 352-6347
VALOR por 6 alitas: $ 10mil. tel: (034) 352-6347
No me gusta CRITICAR; pero...
NUESTRA GASTRONOMIA ES LA PROTAGONISTA
El crédito es para la gente y su cocina, no para
quienes la difundimos.
Por Tulio Zuloaga - Caballero de la Mesa Redónda
tulio@soyvino.com
El primer paso para alcanzar una verdadera
revolución gastronómica es la unidad: Trabajo en equipo, honesta lucha y
verdadera entrega. Los Caballeros de la mesa Redonda, están aquí.
Hace unas semanas, a través de un escrito llamado
"Busco el sabor de mi espíritu" me comprometí a impulsar una
revolución gastronómica apoyada en cada uno de ustedes. Una evolución hacia
dentro y no hacia afuera, que nos lleve a identificar el verdadero sabor del espíritu
colombiano. Estas palabras generaron alegría en unos y emociones adversas en
otros. Fue entonces cuando entendí el por qué nos estancamos: "Hay quienes
no dejan avanzar. Por su afán de autoproclamase precursores de toda lucha,
menosprecian el trabajo de los demás y lastiman los intereses comunes".
Recibí mensajes apoyando la propuesta, que no es mía, aclaro. Es una necesidad
del pueblo colombiano que yo solo transcribo. Pero para mi sorpresa llegó una
nota reclamatoria de un periodista gastronómico de la ciudad, donde exigía
créditos por meterme en su terreno. ¿Escuché bien? ¿Nuestra gastronomía, la
tuya, la mía, la de cada uno de nuestros paisanos es terreno de alguien más y
tiene dueño?, no lo puedo creer. Me costó un poco entender el absurdo. Un reclamo
que no han hecho siquiera los que verdaderamente podrían como Julián Estrada o
Lácides Moreno, por nombrar a algunos. Ellos, por el contrario, han buscado con
sus ideas impulsar a cada compatriota a que se apropie de lo que es suyo por
derecho. Suele suceder en todos los campos, siempre aparece alguien que por
haber trabajado un determinado tema se cree amo y señor, sintiéndose vulnerado
si no se le nombra líder de todo proyecto. Nos falta equipo, adolecemos de
unidad y humildad. Ignoramos lo que significa ser verdaderos líderes. Ustedes
saben que mi estilo no es criticar, jamás lo he hecho y espero no volverlo a
hacer, pero era importante establecer que una de las problemáticas que nos
alejan de las anheladas metas culinarias es justamente esta: la falta de un fin
común y noble; la completa desunión. Es eterna preocupación de algunos
gastrónomos quienes, desde antes que este periodista y yo naciéramos, ya
estaban batallando por devolver a la gastronomía colombiana el puesto que se
merece tras siglos de vergüenza y confusión. ¿Será que el susodicho también les
reclamó a ellos? Ya les preguntaré. Pensando en evitar este tipo de desastres
mediáticos, que en nada favorecen nuestra sana finalidad, se generó en
Medellín, y por iniciativa de cada uno de sus miembros, un grupo de apoyo
gastronómico, integrado por reconocidos escritores y honestos dolientes de la
gastronomía: LOS CABALLEROS DE LA MESA REDONDA. Los superhéroes de
restauradores y comensales unidos por un fin común: Aportar su tiempo y
conocimientos en beneficio del crecimiento de los fogones de la ciudad, y por
ende, del paladar de sus habitantes. Son varios sibaritas y un comelón. Ese
último soy yo. Y les otorgo ese título porque lo merecen. Juiciosamente cada
Martes, y después de sus duras jornadas de trabajo, les veo sentarse a las
mesas de los restaurantes escogidos para brindar a sus dueños y cocineros, una
minuciosa y valiosa asesoría. Trabajan en silencio y sin recibir retribución
alguna, más que la satisfacción de aportar desde su experiencia. Cada uno
siente que este es un noble fin. Por eso les llamo “superhéroes” de sabores y
saberes: Álvaro Molina (Gente), Juan P. Tettay (Paladares), Federico Trujillo
(El Gourmet), Claudia Arias (Diners), Juliana Vicente (Donde Comer), Juan
Felipe Quintero (El Colombiano), y yo, el comelón, quien toma las notas de
estos titanes del sutil universo del fuego. Ellos, y sin buscarlo, se han
convertido en ejemplo nacional de las buenas prácticas, la amistad y el
colegaje que tanta falta hace en todos los aspectos de nuestras vidas.
Concluyo: Si el objetivo es el crecimiento de lo
que se cuece, asa y amasa en estas tierras, entonces el único protagonismo debe
ser para la gastronomía. Los nombres de quienes impulsan esta revolución, y que
hoy he presentado aquí, se derretirán en sus generosos ideales, convirtiéndose
en parte de la masa: Serán los sabios ingredientes de esta receta de ciudad, de
la que todos pueden y deben ser cocineros, aportantes y partícipes. Bienvenida
sea la era de los sabores de la patria.
Los Caballeros de la mesa Redonda han
visitado todo tipo de restaurantes y sus impresiones y artículos se publican en
su propia página de Facebook.
NOSOTROS, Los hijos del MAIZ.
Voy a
relatarles la historia Chibcha de los orígenes del maíz, la cual me contaron
cuando pequeño y en la que creo fervientemente, en especial al comprender el
gran tesoro que significa para cada colombiano y suramericano EL gran MAIZ… El padre y la madre de cada uno
de nosotros. Es vida, es salud, es amor.
En un tiempo los chibchas padecían gran miseria. Piracá, un joven orfebre, preocupado por su familia decidió ir al mercado, a cambiar por comida, una pequeña bolsita que tenía con pepitas de oro y esmeraldas con las que fabricaba las estatuillas para los dioses. En el camino tropezó y cayó, con tan mal destino que un ave hambrienta que le estaba merodeando, se lanzó en picada y le arrebató la bolsa; pero los granos fueron cayendo en la huida del ave. Cuando el angustiado Piracá fue a recogerlos apareció Bochica, el Dios de sus ancestros, y le pidió que dejara los granos de oro y las esmeraldas donde estaban, desparramados por todo el valle, y que regresara en un par de días con todo su pueblo por que recibiría un regalo de los dioses. Al regresar con toda su gente al lugar en que Bochica había sembrado los granos y cristales, el pueblo Chibcha encontró brillantes plantas de las que colgaban granos del color del oro y gruesas hojas verdes como esmeraldas. Era el maíz. Desde ese momento, se ha cultivado en estas tierras y se ha entendido su sagrado origen.
En un tiempo los chibchas padecían gran miseria. Piracá, un joven orfebre, preocupado por su familia decidió ir al mercado, a cambiar por comida, una pequeña bolsita que tenía con pepitas de oro y esmeraldas con las que fabricaba las estatuillas para los dioses. En el camino tropezó y cayó, con tan mal destino que un ave hambrienta que le estaba merodeando, se lanzó en picada y le arrebató la bolsa; pero los granos fueron cayendo en la huida del ave. Cuando el angustiado Piracá fue a recogerlos apareció Bochica, el Dios de sus ancestros, y le pidió que dejara los granos de oro y las esmeraldas donde estaban, desparramados por todo el valle, y que regresara en un par de días con todo su pueblo por que recibiría un regalo de los dioses. Al regresar con toda su gente al lugar en que Bochica había sembrado los granos y cristales, el pueblo Chibcha encontró brillantes plantas de las que colgaban granos del color del oro y gruesas hojas verdes como esmeraldas. Era el maíz. Desde ese momento, se ha cultivado en estas tierras y se ha entendido su sagrado origen.
"Es
nuestra misión impulsar una revolución gastronómica apoyada en cada uno de
ustedes. Una evolución hacia dentro y no hacia afuera. Que nos lleve a
identificar el verdadero sabor del espíritu colombiano". TZ. Síguenos en
todas las redes. Descubre tu cocina, aprende, gana y diviértete:
Instagram: www.instagram.com/tuliorecomienda
Twitter: www.twitter.com/tuliorecomienda
Facebook: www.facebook.com/tuliorecomienda
Etiquetas:
articulos de gastronomia,
gastronomia,
restaurantes
Restaurante La Hacienda, el buen gusto de lo Antioqueño
Por Alvaro Molina. Caballero de la Mesa
Redonda.
Estuvimos hoy en La Hacienda en el 2° piso del
Astor de Junín... Qué sitio tan bonito y tan rico, es prueba que lo antioqueño
puede ser de muy buen gusto... El sitio absolutamente lleno, muestra de su
innegable éxito... Comimos chicharrones, tamal, sancocho, bandeja paisa y sopa
de arroz. LA comida de este lugar e impecable, y conserva el sabor casero
antioqueño; sin florecitas, y sin ramitas ni decoraciones obsoletas. Están
dedicados a lo importante: al buen sabor, de cantidades y precios justos...
Coincidimos todos en que es un sitio para llevar, con mucho orgullo y
seguridad, a turistas y familiares enamorados de la cultura paisa. Pasamos rico
y, por supuesto, maridamos con la única bebida que va con todo: "el guaro
con mango verde", ahí está la Virgen... Tuvimos muy pocas sugerencias para
sus dueños, pero si muchos elogios, y muy merecidos, para este extraordinario
sitio... A Tulio Zuloaga lo pusimos a cambiar sus vinos cachés por legítimo
claro con bocadillo... ¡¡¡Viva Antioquia imperial y maicera!!!
CLASIFICACION DE LOS VINOS, según su añejamiento
Un dato importante para comprender el vino y el asunto del añejamiento y su relación con el precio y la calidad. Se supondría que un reserva es más caro y mejor que un crianza. Un gran reserva, más caro y mejor que un reserva. Pero con la reciente revolución del vino y la modernidad, nos encontramos casos en que esta lógica pierde su validez. Esta es la clasificación general y válida, aunque en algunos países las regulaciones permiten nuevas categorías y procesos.
Un Vino Joven no requiere ningún tipo de crianza. Se cosecha, embotella y ofrece en el mismo año. Se trata de destacar la frescura y la fruta. Algunas veces son pasados por barrica, pero sin superar los 6 meses de guarda. Es mejor tomarlos el mismo año que dice la etiqueta. Tienen una vida útil de 2 o 3 años, así que: NO LOS GUARDES, ¡¡Tómatelos!!
Un Crianza requiere un envejecimiento de 2 años y como mínimo 6 meses en barricas de madera. El resto del tiempo, reposan en la botella. Esto les ayuda a que luego se puedan guardar algunos años, sin que se afecten.
Un Reserva requiere por lo menos 3 años de envejecimiento, de los cuales, uno debe ser en barricas de madera. Para estos se utilizan las mejores uvas del viñedo y se da un mayor cuidado a todo el proceso de elaboración y embotellado. Son vinos para guardar con tranquilidad.
Un Gran Reserva necesita 5 años de envejecimiento y, por lo menos, año y medio en barricas de madera. Para estos se utilizan, al igual que en un reserva, las mejores uvas del viñedo y se extreman los cuidados en los procesos de producción. Estos vinos son los reyes de la guarda.
Es cierto
“Es
cierto, y repetiré hasta que no haya más tinta en mis palabras, que en el
despertar de los sentidos se da el encuentro con la energía suprema y por ende,
se alcanza la felicidad”. Tulio Zuloaga
Suscríbete gratis en www.soyvino.com
Suscríbete gratis en www.soyvino.com
Restaurante AMARTI
Este
lugar es el que más visito en Bogotá. Me recuerda que la cocina y el acto del
buen comer, son un ritual. Mientras estoy ahí, me siento pleno, lleno de vida,
reflexiono y me doy cuenta que hemos perdido muchas de nuestras buenas costumbres: Nos hemos olvidado del placer,
de la salud; lo hemos sacrificado todo por la estética y hemos comido en exceso
para aliviar nuestras penas. En Amarti me siento feliz, porque estoy convencido
que allí, cuerpo y espíritu, encuentran el verdadero equilibrio y su razón de
ser. Lo que más me llama la atención es la bola de pan inflada que te sirven
cuando llegas, y que ha sido cuidadosamente elaborada en un gigantesco horno de
leña, indiscutible rey del lugar. Pero como no solo vas a comer pan, voy a
recomendarte otro de mis favoritos en ese lugar: Una Pizza Blanca Nieves;
majestuosa combinación de quesos Brie, Camembert, Mozarella y Gruyere, servidos
sobre la más increíble, delgada, crujiente y hogareña masa de pizza. Sin
palabras.
VALOR:
$ 10.000 (Del Pan) - $ 30.000 (La Pizza Blanca Nieves)
Maridaje
Recomendado:
TAHUAN
SYRAH $ 95.000
Tel:
(031) 214-9017
Calle
119 # 6-24 Usaquén
Visítame
en www.soyvino.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







